¿Quién puede ser proponente?

Puede serlo cualquier persona natural o jurídica, nacional o extranjera, que tenga capacidad para contratar y no esté incursa en causales de inhabilidad o incompatibilidad establecidas en el artículo 8 de la Ley 80 de 1993. Entre las más comunes: haber sido sancionado con multas o declaración de incumplimiento en contratos estatales vigentes, estar inhabilitado por actos de corrupción o tener vínculos con la entidad contratante.

Cuando una sola empresa no cumple todos los requisitos habilitantes, dos o más proponentes pueden asociarse como consorcio o unión temporal, sumando sus capacidades para participar.

¿Qué obligaciones tiene un proponente durante el proceso?

Al presentar su oferta, el proponente se compromete a mantenerla vigente durante todo el periodo de evaluación y adjudicación, a suscribir el contrato si resulta adjudicado y a constituir las garantías requeridas en los plazos establecidos. El incumplimiento puede dar lugar a la ejecución de la garantía de seriedad de la oferta y a sanciones administrativas.

También está en su derecho presentar observaciones al informe de evaluación si considera que su oferta fue mal calificada o que la de otro proponente fue habilitada indebidamente.

¿Cuándo el proponente se convierte en contratista?

El proponente deja de serlo y se convierte en contratista cuando la entidad profiere el acto de adjudicación a su favor y se suscribe el contrato. Hasta ese momento puede ser descalificado si incumple alguna condición del proceso.En LicitaLAB te ayudamos a identificar los procesos donde tu empresa tiene el perfil para ser proponente competitivo, con tiempo suficiente para preparar una oferta sólida.

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