¿Cuándo se usa el concurso de méritos?

Esta modalidad aplica para consultoría en general: estudios de factibilidad, diseños, interventorías, asesorías, gerencias de proyecto, auditorías técnicas y cualquier servicio donde el componente intelectual sea predominante. No aplica para adquisición de bienes o servicios de ejecución material.

El Decreto 1082 de 2015 distingue dos variantes: el concurso de méritos abierto, donde puede participar cualquier proponente que cumpla los requisitos, y el concurso de méritos con precalificación, donde la entidad primero conforma una lista corta de habilitados antes de solicitar las propuestas técnicas.

¿Cómo es el proceso de selección del Concurso de Méritos?

En el concurso de méritos, la propuesta económica se presenta en sobre cerrado y solo se abre una vez concluida la evaluación técnica. El proponente con el mayor puntaje técnico es seleccionado, y a partir de ese momento la entidad verifica que su oferta económica se ajuste al presupuesto disponible. Si no hay acuerdo en el precio, se puede avanzar con el segundo calificado.

Este esquema garantiza que la decisión de selección no esté influenciada por quien ofrece el precio más bajo, sino por quien demuestra mayor capacidad, experiencia y calidad técnica.

¿En qué se diferencia el Concurso de Méritos de la licitación pública?

En la licitación pública, el precio tiene un peso explícito en la evaluación y puede ser el factor decisivo entre propuestas técnicamente similares. En el concurso de méritos, el precio no compite: solo se verifica que sea razonable una vez elegido el mejor proponente técnico.

Otra diferencia clave es el objeto: la licitación pública es la modalidad general para obra, bienes y servicios, mientras que el concurso de méritos está reservado exclusivamente para consultoría y proyectos de naturaleza intelectual.

Top 5 más buscados 🔥

¿Ya dominaste este concepto?

Ahora da el siguiente paso: vende más y mejor al Estado con LicitaLAB. ¡Empieza hoy!